Escritos de un Internacionalista

- - - El Idealismo debe definir nuestros fines últimos; el realismo debe ayudarnos a reconocer el camino que debemos recorrer para alcanzarlos. - - -


Análisis de un artículo explicado a través
 del Constructivismo


El presente texto tiene por objetivo identificar a qué aspectos de la Teoría del Constructivismo en el marco de las Relaciones Internacionales, se hizo referencia en el artículo “Fronteras Porosas” de Jorge Rebolledo Flores, escrito en el año 2007-2008.
En un principio es preciso denotar que el citado artículo se desarrolla mediante una metodología histórica y versa específicamente sobre las percepciones que se ha tenido de la frontera a lo largo de los años por parte de Estados Unidos (EE.UU.). Intenta resolver una pregunta básica: ¿Por qué la frontera entre ambos países no tiene una lógica económico-liberal tomando como referencia a las bondades de la migración, cuya derrama económica es más grande que el mismo Tratado de Libre Comercio? Se anticipa una primera respuesta que engloba los factores: las percepciones de México como amenaza a la seguridad de EE.UU., lo que conlleva políticas duras en la sección de la frontera.
Recordando lo que Alexander Went escribió acerca del constructivismo: “la gente actúa hacia objetos, incluidos otros actores, sobre la base de los significados que los objetos tienen para ella”.[1] Es con base en lo anterior en donde se sustenta la premisa principal del artículo: la percepción de nuevas amenazas no estatales a la seguridad interna de EE.UU (terrorismo, narcotráfico, crimen organizado, etc.) fomenta el uso de nuevas formas de securitización de las fronteras.
Tomando como referencia otro postulado del constructivismo acerca de la autoayuda, se denota que la formación de identidad bajo la anarquía se interesa en la preservación  o “seguridad” del yo, y éste concepto de seguridad difiere en la medida y la manera en que el yo se identifica cognoscitivamente con el otro.[2] En el artículo en cuestión se sostiene que existe un sentimiento anti-mexicano que ha crecido en las últimas décadas, lo que ha fortalecido estas percepciones.
En otro acercamiento al constructivismo, se menciona que “los significados en términos de los cuales se organiza la acción surgen de la interacción.”[3] Dentro del contexto de la frontera entre México y EE.UU., entre las primeras políticas que se implementaron a finales del siglo XIX observaban y percibían a la migración mexicana como un asunto laboral y económico y por lo tanto, no mostraban limitaciones severas Por el contrario, la región a la cual se enfocaba el servicio de inmigración estadounidense era el proveniente de Europa. Ya comenzado el siglo XX, algunos migrantes de otros países se internaban en nuestro país para intentar cruzar al país del norte, sin embargo, aunque se reforzó la vigilancia a la frontera con México, los principales afectados seguían siendo los europeos y no los mexicanos.
Respecto a esta interacción en la cual gira en torno la acción, Rebolledo ofrece cuatro aspectos importantes a tomar bajo consideración que marcaron la transición:
  1. 1.    La Revolución Mexicana y la incursión militar de Pancho Villa y sus Dorados a territorio estadounidense.
  2. 2.    El mercado negro que se desarrolló debido a la prohibición del alcohol en EE.UU.
  3. 3.    El programa bracero.
  4. 4.    La Operación Intercepción durante la administración de Nixon.[4]

Los primeros tres factores influyeron en el reforzamiento de nueva cuenta de la frontera, pero que de forma negociada se contaba con un entendimiento que no afectaba en sobremanera a los mexicanos. Con respecto al numeral cuatro, los mismos estadounidenses, por las pérdidas que presentaban por tal operación, fueron los que solicitaron al gobierno detener esas políticas.
El cambio se presenta durante la década de los 90’s, en donde se presenta una nueva estrategia de control anti mexicano, y es después de los atentados ocurridos en septiembre del 2001 cuando se creó el perímetro de seguridad. Como ya se había adelantado, EE.UU. ni ningún otro país en el mundo, tiene intereses y estrategias fijas, sino que son construidas por situaciones e identidades específicas en un tiempo determinado.
Otra percepción negativa que preocupa a EE.UU y que no beneficia a México es la inestabilidad política y sus posibles consecuencias en la economía. Si existe algo característico en la política migratoria mexicana es la “no política” en donde se considera que el flujo de migrantes de nuestro país es debido a incapacidad del gobierno de proveer empleo y oportunidades a sus nacionales, además de ser visto como un problema inevitable[5].
Rebolledo finaliza con el siguiente argumento: “En suma, las fronteras no se están erosionando ni permanecen estáticas, sino están siendo redefinidas a través de ambiciosos y nuevos esfuerzos por parte del Estado para excluir territorialmente a actores trasnacionales clandestinos (crimen organizado, terrorismo, etc.).[6]
En el mismo orden de ideas del autor, se infiere que para un cambio de política migratoria entre los dos países es necesario un cambio en la percepción que se tiene de México en EE.UU. La escalada de violencia en los Estados del norte de México preocupa y ocupa a los servicios de inteligencia y a las instituciones creadas para atender los aspectos de seguridad nacional (Homeland Security).
Sobre el particular de la cooperación en materia de seguridad, México y EE.UU trabajan en iniciativas, pero tal parece que no tienen por objetivo una reforma migratoria ni un cambio de paradigma.[7] La percepción de inseguridad en nuestro país sigue coadyuvando a la implementación de políticas cada vez más duras en contra de nuestros compatriotas.
Fuentes:
Rebolledo Flores, Jorge, “Fronteras Porosas: El Caso de México y Estados Unidos” en Revista Enfoques, No. 008, Vol. VI, Universidad Central de Chile, 2008,  pp.  180 – 183.
Schiavon, Jorge, “Migración México –  Estados Unidos: Intereses, simulaciones y  realidades, Documento de trabajo SDEI 181”, CIDE, México.

Wendt, Alexander, “La Anarquía es lo que los Estados hacen de ella. La construcción social de la política del poder” en Santa Cruz, Arturo, El Constructivismo y las relaciones internacionales”, CIDE, México, 2009.


[1] Wendt, Alexander, “La Anarquía es lo que los Estados hacen de ella. La construcción social de la política del poder” en Santa Cruz, Arturo, El Constructivismo y las relaciones internacionales”, CIDE, México, 2009, pp. 131.
[2] Ibídem, pp. 134.
[3] Ibídem, pp. 138.
[4] Rebolledo Flores, Jorge, “Fronteras Porosas: El Caso de México y Estados Unidos” en Revista Enfoques, No. 008, Vol. VI, Universidad Central de Chile, 2008,  pp.  180 – 183.

[5] Schiavon, Jorge, “Migración México –  Estados Unidos: Intereses, simulaciones y  realidades, Documento de trabajo SDEI 181”, CIDE, México, pp. 255.
[6] Rebolledo Flores, Jorge, Óp. Cit., pp. 190.
[7] Para mayor información, véase a Velázquez Flores,  Rafael y Prado Lallande, Juan Pablo (coordinadores), La Iniciativa Mérida: ¿un nuevo paradigma de cooperación entre México y Estados Unidos en seguridad?, UNAM-BUAP-SITESA, 2009.

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