Escritos de un Internacionalista

- - - El Idealismo debe definir nuestros fines últimos; el realismo debe ayudarnos a reconocer el camino que debemos recorrer para alcanzarlos. - - -

FACTORES BASES Y FUNDAMENTOS DE LA POLITICA EXTERIOR DE MEXICO
Eduardo González Cinto
Cuando se habla de la política exterior de México, se produce un número espectacular de debates, disertaciones, ensayos y libros acerca de ello. En nuestro país, pocos han sido los académicos que han dedicado su vocación para escribir textos especialmente dirigidos a estudiantes, cuya intención es comprender temas nacionales para posteriormente entender y analizar contenidos internacionales. El Doctor Rafael Velázquez Flores nos ha presentado un libro cuyo contenido es invaluable si lo observamos en la perspectiva de un estudiante de  Relaciones Internacionales, puesto que nos brinda una propuesta metodológica para el estudio de la política exterior en auras de nuestra disciplina.
El libro está dividido en cuatro capítulos, sin embargo, esta reseña se centrará específicamente en el primero.
El primer capítulo consta de cinco partes. La primera comprende lo que es política exterior, en donde haciendo una remembranza de opiniones y escritos de otros autores y consideraciones propias, Velázquez logra el cometido de arribar a una conceptualización mejorada que logra condensar en una definición de política exterior: el Estado, Interés Nacional y Objetivos sustentados en un proyecto de Nación, la capacidad de negociación y los factores de situación son herramientas básicas que nos dan como resultado la mejor comprensión y delimitación de la política exterior.
Cabe mencionar que cada uno de los elementos dentro de esta consideración necesitan una explicación por separado pero no implica que sean independientes uno del otro.
Mediante el análisis convincente y explicativo, en lo que corresponde al Estado en materia de política exterior, lo que nos deja bien en claro el autor es que “los Estados son las únicas entidades capaces de formular política exterior en virtud de ser los actores más completos y reconocidos jurídicamente”.
Si vemos ahora que el Estado es la única entidad capaz de formular política exterior, es importante conocer cuáles son las funciones que desempeñan estas herramientas que nos brinda Velázquez para adentrarnos en el análisis de la formulación de la política exterior.
El Interés Nacional es “principalmente la meta del Estado, encaminado a proporcionar los requerimientos sociales, políticos y económicos […] determinado por el momento histórico y las condiciones particulares”. El interés nacional es la principal fuente que pueden establecer los objetivos de política exterior.
Los Objetivos en cuestión de política exterior son los propósitos de un gobierno que se extienden más allá de las fronteras nacionales para satisfacer las necesidades de la población, éstos dependen de la situación externa internacional y de la capacidad de negociación que posea el Estado. Los objetivos van acompañados de una dupla de conceptos: Estrategias e Instrumentos
Las Estrategias son estructuralmente una actividad específica que facilita alcanzar las metas y objetivos de la política exterior. En total asimilación del concepto, Velázquez nos dice “Las estrategias analizan las preguntas de quién, cuándo y cómo se llevara a cabo una acción”. El análisis del costo-beneficio es crucial en el apartado para los tomadores de decisiones.
Instrumentos, en manos del autor nos dice que “son los mecanismos institucionalizados y reconocidos por la comunidad internacional que ayudan al logro de los objetivos y determinan el tipo de relación entre dos o más Estados”. Entre los instrumentos utilizados están la negociación diplomática, la guerra, la diplomacia coercitiva, las alianzas y los tratados. Para no dejar a dudas los tres términos anteriores, podemos señalar el ejemplo de un país cuyo Objetivo es la diversificación de sus relaciones comerciales con otros países; la Estrategia es poner en marcha  un Tratado de Libre Comercio bilateral con un país, ya que se ha llegado a la conclusión que es lo más viable en materia económica; el Instrumento de política exterior que se utilizaría es la firma y aplicación de ese Tratado de Libre Comercio.
Siguiendo la tendencia de Velázquez, el Proyecto de Nación es la base y la justificación de las acciones de política exterior. Estamos de acuerdo en el momento en que enuncia “[es] el conjunto de aspiraciones que una comunidad nacional quiere alcanzar en el futuro de forma colectiva”. Es de vital importancia puesto que influye en el proceso de formulación y ejecución de la política exterior.
Como ya se ha hecho mención, los objetivos de política exterior son los propósitos de un gobierno más allá de las fronteras nacionales, pero el alcance que éstos tengan y los logros que se obtengan, invariablemente están en función de la Capacidad de Negociación Internacional. De acuerdo al autor, no hay duda que “es el poder que tiene una nación para alcanzar sus propósitos”. Para el entendimiento de dicho concepto, el autor los divide en dos categorías los factores que determinan dicha negociación: Factores Endógenos y Factores Exógenos. En la primera categoría tienen sub categorías: Tangibles e Intangibles.
Continuando con la clasificación de Velázquez, los elementos Tangibles  son aquéllos que pueden ser puestos a medición de forma cuantitativa, entre los cuales podemos encontrar aspectos como geografía, recursos naturales, población, desarrollo tecnológico y poderío militar. Por otro lado, los elementos Intangibles son aquellos que no pueden ser medidos cuantitativamente, sino cualitativamente, por ejemplo, el sistema político, la estabilidad política, la cohesión social y la ideología del Estado.
Los factores exógenos comprenden los aspectos como: eventos internacionales, el prestigio internacional con que se cuente, el reparto del poder y riqueza, el grado de  interdependencia y polarización, la presión de otros Estados y los intereses de otros actores transnacionales.
Al momento de la división de los actores tradicionales de la política exterior, el Doctor Velázquez considera que están divididos en 2 segmentos: actores no gubernamentales  y los actores gubernamentales¨. Los del primer grupo son: los Think tanks, partidos políticos, sindicatos, ONG’s, medios de comunicación y opinión publica, organismos empresariales; los del segundo grupo son los que propiamente le corresponden al Estado, como el Senado, la cámara de Diputados, las Agencias de 2º nivel, las Agencias de 1º nivel y el Ejecutivo. El poder Ejecutivo tiene mayor preeminencia ante las cámaras legislativas, puesto que las razones son diversas y está por demás mencionar que lo podemos encontrar en el artículo 89º, fracción X de nuestra constitución.
En síntesis, lo que busca el autor en la primera parte del primer capítulo es de alguna manera compensar las posibles lagunas o vacíos de conocimiento que pueda o no tener el estudiante o lector del libro. Así también, una de las mayores aportaciones que podemos encontrar dentro de la primera parte, es que el autor nos precisa una terminología que es propia de nuestra disciplina; nos brinda una base sólida para comprender en buena parte el metalenguaje propio de las Relaciones internacionales.
Ahora bien, la segunda parte del capítulo versa específicamente acerca del lugar que tiene la política exterior como una sub-disciplina de las Relaciones Internacionales. En este apartado es donde el autor nos muestra los debates que se tienen al tratar de ubicar a la Política Exterior en una rama específica de estudio.
Velázquez considera que “La Política Exterior es una sub-disciplina que funciona como puente entre la Ciencia Política y las Relaciones Internacionales” […] y que la Política Exterior se apoya en otras áreas de conocimiento como la Historia, la Sociología, la Economía y por supuesto el Derecho.
En esta parte del capítulo, se hace referencia tanto a la política exterior como a la política interior y de cómo se da la interacción de éstas.
La tercera parte del capítulo está enfocada especialmente para el estudio de los modelos teóricos para explicar el proceso de toma de decisiones que gira en torno a política exterior. Velázquez nos enumera los más conocidos: los tres modelos de Graham Allison, el actor racional, el burocrático y el organizacional, los tres niveles de análisis de Kenneth Waltz (sistémico, estatal y el individual) y, el juego de los dos niveles de Robert Putman.
Lo que Velázquez busca en el apartado que los lectores observen la manera se pueden utilizar las herramientas que se han aprendido en la primera parte del capítulo; es primordialmente la puesta en práctica de los conceptos en momentos específicos y en circunstancias particulares que los teóricos han planteado.
Por otro lado, pero no menos importante y como continuación de una impresión de sus largos años como catedrático, uno de los mayores problemas que tiene un estudiante de relaciones internacionales, es que tendemos a desubicarnos y no distinguir del todo los diferentes enfoques teóricos que existen en nuestra disciplina. Por tal razón, el autor nos ofrece en la cuarta parte del capítulo, las más significativas, conocidas y aplicadas teorías para nuestra disciplina.
El idealismo, Realismo, Neorrealismo, Interdependencia compleja, Neoliberalismo y el Constructivismo son los enfoques teóricos que maneja. El autor nos indica los actores principales en cuestión de política exterior, cuáles son los objetivos principales, las estrategias e instrumentos, las principales motivaciones y la visión del sistema internacional desde cada una de las perspectivas.
En la última parte del capítulo y a manera de conclusión, Velázquez nos ofrece su propuesta metodológica que consta de trece pasos para el análisis de una etapa de la política exterior de México. Esta propuesta podría ser la que de mejor manera podrían adoptar y utilizar los estudiantes de  Relaciones Internacionales para el análisis de la política exterior sin olvidar, por supuesto, los anteojos de los enfoques teóricos que nos ha recordado. Al mismo tiempo, nos advierte de manera consciente que su propuesta metodológica puede o no ser aplicada en otros países por las deficiencias que gozan todas las ciencias sociales, pues hagamos remembranza de que no implican algo absoluto.
Innegablemente el trabajo del Dr. Rafael Velázquez Flores es uno de los libros con mayor número de aportaciones a la comunidad de estudiantes de las Relaciones Internacionales y de Política Exterior de México; este libro es considerado un referente primordial para la impartición de la asignatura de Política Exterior en aulas universitarias, ya que a pesar de tratar diferentes tópicos relacionados con la materia y de haber recurrido a diversas fuentes, el Doctor Velázquez, los explica aplicados propiamente a lo que es la política exterior de México, ,ya que el orden, la claridad y los esquemas presentados, le permiten que el lector, sea estudiante, académico o público en general interesado en el tema, pueda entender de manera eficaz lo tratado en este primer apartado, cumpliendo el objetivo del autor de “introducir al estudiante de Relaciones Internacionales en el estudio de la política exterior de México”.
 En lo particular, este libro ha sido un gran soporte y guía para el estudio de la materia y los elementos brindados han ayudado a que se puede analizar y desarrollar la manera en que otros Estados llevan a cabo su política exterior.
Velázquez Flores, Rafael. Factores, Bases y Fundamentos de la Política Exterior de México, Plaza y Valdez – Universidad del Mar, México, 2007.

2 comentarios:

Me gusta tu post. Sin querer, me has ayudado a estudiar para mi examen mañana :) Gracias.

El conocimiento es para compartir
=)

Ir abajo Ir arriba