Escritos de un Internacionalista

- - - El Idealismo debe definir nuestros fines últimos; el realismo debe ayudarnos a reconocer el camino que debemos recorrer para alcanzarlos. - - -

Leviatán

Thomas Hobbes

Se tiene que entender que un Estado ha sido instituido cuando se pacta (cada uno con cada uno), que a cierto individuo del grupo [o asamblea de hombres] se le otorgue por mayoría, el derecho de representar a aquellos que lo han elegido [e incluso a los que votaron en contra]; pasará inmediatamente a ser su representante. Los representados autorizarán las acciones en su conjunto para poder vivir apaciblemente entre sí y gozar de protección.

Aquella persona que goza del poder soberano por el pueblo, tiene ciertos derechos y obligaciones que se mencionan a continuación: No está obligado [el soberano] a ningún por un pacto anterior al actual o que lo contradiga [inclusive el trato con Dios mismo]; El mismo pacto que le otorga el poder soberano no puede ser quebrantado por el mismo y ni de sus súbditos; Quien haya votado en contra del representante [y que haya ganado] deberá reconocer los actos que realice, o bien exponerse a ser eliminado por el resto [es decir la mayoría manda]; Los actos del soberano no pueden ser, justamente acusados por los súbditos [es decir como los súbditos son autores de todos los actos y juicios del soberano]; Ningún soberano puede ser castigado por los súbditos [no se puede castigar a alguien mas por acciones hechas por sí mismo], además que el soberano es juez de lo necesario para la paz y la defensa de sus súbditos; Es inseparable de la soberanía el ser juez y las doctrinas para la paz y el conocimiento crónico para ejercer dicha doctrina y planes; Es inseparable de la soberanía el establecimiento de normas en virtud para conocer qué se puede disfrutar y que acciones se pueden hacer para no ser molestado [es lo que llaman Propiedad y la creación de leyes o normas para regular la conducta]; Es inseparable de la soberanía el derecho de judicatura [la resolución de controversia entre las partes]; Es inseparable de la soberanía el derecho de hacer guerra o paz; Es inseparable de la soberanía la elección de todos los consejeros del Estado en guerra o paz; El soberano tiene la capacidad de resolver casos en los cuales no haya leyes que sustenten un comportamiento [ ya sea premiando o castigando]; Es del soberano asignar títulos de honor y signos de respeto.

Todos en su conjunto, es la esencia de la soberanía. Si se dividen estas características el Estado no podrá subsistir. Estos derechos, no se pueden ceder a alguien [algo] más.

El honor del soberano debe ser mayor que el de cualquiera de sus súbditos, puesto que en la soberanía esta la fuente de todo honor. El poder del soberano es necesario.

Es manifiesto que existen tres tipos de Gobierno: Cuando el representante es un hombre, el gobierno es una Monarquía; cuando lo es una asamblea de todos, es una Democracia [o gobierno popular]; cuando la asamblea es de una parte solamente, se denomina Aristocracia. Hobbes menciona que aunque bien conoce las “desviaciones” del gobierno [tiranía, anarquía y oligarquía] no son sino nombres distintos de la monarquía y aristocracia.

En la forma de gobierno, dividir en dos soberanos la toma de decisiones para hacer contrapeso, seria imposible puesto que dividirían el poder indivisible, lo cual entraría en un estado de guerra.

Existe la comparación entre una monarquía y las asambleas soberanas: el monarca velara primero por intereses y beneficios propios. La riqueza, el poder y el honor de un monarca descansan en la riqueza, poder y reputación de sus súbditos; el monarca recibe consejo de quien, cuando y donde se le plazca, pero cuando una asamblea soberana tiene la necesidad de consejo, nadie es admitido a ella sino quien tiene un derecho desde el inicio; las resoluciones del monarca sólo quedan en el monarca, en las asambleas, lo que cuenta es el número para firmar la resolución; en una monarquía no puede estar en descontento consigo mismo, en la asamblea sí; en la monarquía el poder puede ayudar o perjudicar a alguien, pero lo mismo puede ocurrir en una asamblea; en la monarquía el decidir entre el bien o mal puede caer sobre alguien inadecuado, en la asamblea [también] pueden surgir problemas grandes.

Ir abajo Ir arriba